Sabor: Los pétalos de lavanda tienen un sabor floral intenso con notas ligeramente dulces y cítricas. Su sabor puede ser dominante, por lo que se debe usar con moderación para no abrumar los platos.
Postres y Panadería: La lavanda es una adición popular en la repostería, desde galletas y pasteles hasta helados y sorbetes. Su sabor floral complementa bien los postres a base de crema o limón.
Tés y Bebidas: Los pétalos de lavanda se pueden infusionar en tés, limonadas o cócteles para añadir un aroma relajante y un toque de sabor.
Platos Salados: La lavanda puede ser utilizada en marinadas, salsas o como parte de una mezcla de hierbas para carnes, especialmente cordero, pollo o pescado, aportando un matiz floral sutil.
Miel de Lavanda: La infusión de miel con lavanda es otra forma deliciosa de incorporar su sabor a diversos platos, desde yogures y quesos frescos hasta aderezos para ensaladas.