Distancia entre plantas: 10-15 cm para judías enanas; 15-20 cm para judías trepadoras.
Distancia entre líneas: 40-60 cm para judías enanas; 60-100 cm para judías trepadoras, ya que necesitan más espacio para el soporte de enrejados o tutores.
El riego debe ser moderado pero constante, manteniendo el suelo húmedo especialmente durante la floración y la formación de los frutos. Evitar el exceso de agua para prevenir enfermedades radiculares.
Las judías prefieren un clima cálido, con temperaturas óptimas de crecimiento entre 15°C y 30°C. No toleran las heladas; el calor extremo puede afectar la polinización.
Prefieren suelos ligeros, bien drenados, ricos en materia orgánica, con un pH entre 6.0 y 7.5. Evitar suelos muy arcillosos o compactados.
Generalmente, las judías se siembran directamente en el suelo. Sin embargo, en regiones con temporadas de crecimiento cortas, pueden empezarse en semilleros interiores 2-4 semanas antes de la última helada esperada.
La temperatura óptima para la germinación de las judías está entre 16°C y 30°C. Las semillas pueden no germinar si la temperatura del suelo es inferior a 10°C.
Si se inician en semilleros, trasplantar al aire libre después de que todo riesgo de helada haya pasado y el suelo se haya calentado.
La siembra directa es recomendada para minimizar el estrés del trasplante. Las judías trepadoras necesitan soportes o enrejados para crecer adecuadamente.
Las judías suelen estar listas para la cosecha de 50 a 70 días después de la siembra, dependiendo de la variedad. Las judías para consumir frescas se cosechan cuando los frutos están tiernos pero firmes, antes de que las semillas se hinchen demasiado.
Nutrición: Las judías son una excelente fuente de proteínas vegetales, fibra, vitaminas (especialmente del complejo B), minerales como hierro, magnesio, potasio, y antioxidantes. Consumir judías puede contribuir a la salud cardiovascular, mejorar la digestión y ayudar en el control del peso.
Versatilidad Culinaria: Pueden ser utilizadas en una amplia gama de platos, desde ensaladas frescas y guisos hasta acompañamientos y platos principales.
Preparación del Suelo: Las judías prefieren un suelo bien drenado y rico en materia orgánica. Incorpora compost al suelo antes de sembrar para mejorar su estructura y fertilidad.
Temperatura: Espera a que el peligro de heladas haya pasado y el suelo se haya calentado antes de sembrar al aire libre. Las judías germinan mejor con temperaturas del suelo entre 16°C y 30°C.
Riego: Mantén el suelo uniformemente húmedo, especialmente durante la floración y el desarrollo de los frutos. Evita el riego excesivo y el mojado de las hojas para prevenir enfermedades.
Asociaciones Favorables: Las judías se asocian bien con maíz y calabazas, en la tradicional "Tres Hermanas" utilizada por los nativos americanos. El maíz proporciona soporte para las judías trepadoras, y las calabazas cubren el suelo, suprimiendo las malas hierbas y conservando la humedad.
Rotación de Cultivos: Al ser leguminosas, las judías fijan nitrógeno en el suelo, lo que beneficia a cultivos sucesivos que demandan mucho nitrógeno, como los miembros de la familia de las coles.
Evitar Asociaciones con: Ciertas plantas como la cebolla, el ajo y los puerros pueden inhibir el crecimiento de las judías.
Antracnosis de la Judia
Roya en la Judia
Pulgon en la Judia