Distancia entre plantas: 45-60 cm. La ruda puede crecer bastante en ancho y necesita espacio para desarrollarse adecuadamente.
Distancia entre líneas: 60-75 cm para permitir una buena circulación de aire y facilitar el acceso para el mantenimiento.
La ruda es relativamente tolerante a la sequía una vez establecida y prefiere no ser regada en exceso. Riega solo cuando el suelo esté seco al tacto. Dependiendo del clima, esto puede significar regar 1 vez cada semana o dos durante períodos de sequía prolongada.
La ruda es resistente a bajas temperaturas y puede sobrevivir a heladas ligeras. En zonas con inviernos muy fríos, puede requerir protección o ser cultivada en macetas para moverla a interiores.
Prefiere suelos bien drenados con un pH neutro a ligeramente alcalino (pH 6.0 a 7.5).
Las semillas de ruda se pueden sembrar directamente en el suelo en primavera, después de que haya pasado el riesgo de heladas, o en interiores unas semanas antes de la última helada esperada.
La temperatura óptima para la germinación de las semillas de ruda está entre 18°C y 21°C. La germinación puede tardar entre 7 y 21 días.
Si se inician en interiores, trasplante las plántulas al aire libre después de que todo riesgo de helada haya pasado y las plantas estén bien establecidas.
Un mínimo de 5 litros es adecuado para el cultivo de ruda en macetas, permitiendo un adecuado desarrollo de las raíces.
Las hojas de ruda se pueden cosechar según sea necesario una vez que la planta esté bien establecida. Se recomienda cosechar por la mañana después de que el rocío se haya secado para maximizar la concentración de aceites esenciales.
La ruda es conocida por sus propiedades repelentes de insectos, especialmente pulgas, mosquitos y hormigas. Plantarla en el jardín o cerca de la casa puede ayudar a disuadir estas plagas.
Propiedades Antiespasmódicas: La ruda ha sido utilizada tradicionalmente para aliviar espasmos musculares y dolores menstruales.
Antihelmíntica: Puede ayudar a expulsar parásitos intestinales.
Circulación: Se cree que mejora la circulación y alivia los síntomas de trastornos como las venas varicosas.
Repelente de Insectos: Su fuerte aroma actúa como un repelente natural contra mosquitos y otros insectos.
Suelo Bien Drenado: La ruda prefiere un suelo bien drenado y tolera una amplia gama de condiciones del suelo, incluso aquellos de baja fertilidad.
Luz Solar Plena: Asegúrate de plantarla en un lugar que reciba luz solar plena para promover un crecimiento saludable y una mayor producción de sus aceites esenciales.
Sembrar Directamente o Iniciar en Interiores: Las semillas pueden ser sembradas directamente en el suelo después de la última helada o iniciadas en interiores unas semanas antes. Son pequeñas, así que cúbrelo ligeramente con tierra al sembrar.
Riego Moderado: Riega la planta de manera moderada; la ruda no necesita mucha agua y es bastante tolerante a la sequía una vez establecida.
Es importante señalar que la ruda debe usarse con precaución en la cocina, ya que su consumo en grandes cantidades puede ser tóxico. Su uso culinario es limitado y generalmente se recomienda en pequeñas cantidades como un saborizante debido a su sabor muy amargo y potente.
Saborizante: Puede añadirse en pequeñas cantidades a vinagres o aceites para impartir su sabor característico.
Bebidas: En algunas culturas, se utiliza para aromatizar ciertas bebidas alcohólicas.