Cuándo se Realiza: Durante el reposo vegetativo de la vid, generalmente entre finales de otoño y principios de primavera, evitando los períodos de heladas intensas para no dañar la planta. Este período puede variar desde noviembre hasta marzo, dependiendo de la latitud y las condiciones climáticas locales.
Objetivos: Establecer la forma de la planta, controlar el potencial productivo y la calidad de la futura cosecha. La poda de invierno determina la cantidad de madera que se deja en la vid, y por ende, el número de yemas que producirán frutos en la siguiente temporada.
Consideraciones: Es importante no podar demasiado temprano en otoño para evitar que la vid entre en un nuevo ciclo de crecimiento que podría ser dañado por las heladas. Igualmente, podar demasiado tarde en la primavera puede provocar un "sangrado" excesivo de la savia, lo cual debilita la planta.