Poda de invierno de plantas femeninas: con esta poda se define el nivel de producción fijado por el número de ramas y yemas de cada planta. El kiwi (al igual que la vid), fructifica solamente en brotes nacidos en el año sobre ramas formadas el año anterior, no fructifica nunca donde ya ha producido, sino siempre sobre nuevos brotes. Por tanto, debemos empezar por hacer una buena distribución de los brotes fructíferos, eliminando ramas laterales fructíferas que hayan producido (que son las que hay que eliminar porque están agotadas) y escogiendo las ramas de renovación (rama de 1-2 metros del año anterior que no ha producido y que lo hará el año que viene).
Poda de invierno de plantas masculinas: para conseguir el mayor número de flores productoras de polen posible. Para ello se eliminan las ramas viejas y débiles y las que den sombra a la planta femenina.
Poda de verano de plantas femeninas: se hace a mediados de primavera. Se hace para retirar los brotes sin interés para la fructificación y reducir la vegetación, permitiendo la ventilación y la iluminación de los brotes de renovación.
Poda de verano de plantas masculinas: se hace para evitar que den sombra a las plantas femeninas después de la polinización y garantizar la madera de renovación necesaria y suficiente para la próxima estación. Se realiza al terminar la floración.