Con un caudalímetro
Esta opción es la más sencilla. Debes conectar el caudalimetro a la salida de agua donde comenzará el sistema de riego y abrirla completamente. Recuerda anotar la lectura.
Método del balde de capacidad conocida
Esta opción también es simple y puede utilizarse para salidas de agua entre 1/2” y 1”.
Se necesitará un balde (es necesario que conozcas la capacidad del balde. Por ejemplo: 10 Litros), un cronómetro (seguro que tu teléfono celular tiene uno) y un poco de matemáticas (o una calculadora).
La operación a realizar es sencilla: Pon el balde debajo de la salida de agua donde pondrás el riego, abrila completamente y toma el tiempo en que tarda en llenarse el balde. Una vez lleno el balde cierra la llave. Recuerda anotar el tiempo.
Ahora un poco de matemáticas… Hay que dividir el contenido del balde (en litros) por el tiempo tomado en llenarse (en segundos), así se obtendrá el caudal de agua que entrega la red, expresado en litros por segundos (l/seg).
Ejemplo: Un balde de 10 litros que demora 12 segundos en llenarse, recibe un caudal de 10 dividido por 12 = 0,833 l/seg.
Para averiguar la cantidad de litros por minuto se multiplica esa cantidad por 60.
Ejemplo: 0,833 x 60 = 50 l/min.
Si vas a utilizar la línea de agua corriente es recomendable hacer varias mediciones, a diferentes horas del día. En caso de variaciones en el resultado, usar la cifra menor para los cálculos.
Si la presión es mayor a 75 psi, es recomendable instalar un regulador de presión