Objetivo: Fomentar el enraizamiento, reducir el estrés del trasplante y mejorar la absorción de nutrientes.
Nutrientes clave: Fósforo (P), Calcio (Ca), Micronutrientes y Materia Orgánica.
Recomendaciones de abonos:
Fertilizantes ricos en fósforo (Ejemplo: NovaTec® P-Max ) → Estimula el crecimiento radicular.
Objetivo: Estimular un crecimiento vigoroso y equilibrado, fortaleciendo la estructura de la planta.
Nutrientes clave: Nitrógeno (N), Potasio (K), Magnesio (Mg) y Micronutrientes.
Recomendaciones de abonos:
Fertilizantes equilibrados (Ejemplo: Abono Azul Blaukorn Classic) → Aportan nitrógeno para estimular el crecimiento.
Objetivo: Favorecer la floración, mejorar el cuajado de frutos y potenciar el rendimiento y la calidad.
Nutrientes clave: Potasio (K), Fósforo (P), Boro (B), Calcio (Ca) y Micronutrientes.
Recomendaciones de abonos:
Fertilizantes ricos en Potasio (Ejemplo: Abono Novatec 10-10-20 o Fertimon 9-18-27 ) → Favorecen la calidad y tamaño del fruto.
Antes de comenzar a abonar, es crucial entender las necesidades específicas de tu suelo. Un análisis de suelo te permitirá conocer su composición química, pH, niveles de nutrientes y estructura. Esta información es vital para determinar qué tipo de abonos y enmiendas son necesarios para equilibrar y nutrir tu suelo adecuadamente. Realiza este análisis unos meses antes de la temporada de cultivo para tener tiempo de ajustar el suelo según sea necesario.
Si tu análisis de suelo indica un pH bajo (suelo ácido), la aplicación de cal agrícola puede ser necesaria para ajustar el pH a un nivel más neutro. Esto es importante porque un pH equilibrado permite una mejor absorción de nutrientes por parte de las plantas. La cal debe aplicarse hacia finales de enero o febrero, dando tiempo para que reaccione con el suelo antes de la plantación.
Existen enmiendas cálcicas granuladas y en polvo. Las de mayor rendimiento y mejor aprovechamiento en el suelo son las granuladas
Después del trasplante, es crucial proporcionar a las plantas un impulso adicional para fomentar un fuerte desarrollo radicular y vegetativo. Aplica un fertilizante equilibrado, rico en nitrógeno, para promover el crecimiento verde. Es importante no excederse con el fertilizante, ya que esto puede ser contraproducente.
Durante la floración y fructificación, las necesidades nutricionales de las plantas cambian. En esta etapa, es beneficioso aplicar abonos ricos en potasio y fósforo, que promueven la formación de flores y frutos. Continúa monitoreando el suelo y ajusta los nutrientes según sea necesario para mantener tus plantas saludables hasta la cosecha.
Abonos estilo el 9-18-27 o formulaciones similares son las ideales